miércoles, 8 de octubre de 2008

Flores Hierbas arómaticas:Cultivo de Perejil o Cilantro- Hinojo- Laurel

Flores
  • Nombre científico o latino: Coriandrum sativum .Nombre común o vulgar: Cilantro, Coriandro, Perejil chino, Perejil árabe, Culantro, Anisillo, Culandro Familia: Umbelíferas (Umbelliferae).
  • Origen: India. El cilantro es una hierba anual de hasta 60 cm, sin pelos, brillante y maloliente.
  • Los tallos del cilantro son erectos y delgados.
  • Las hojas de un verde vivo tienen forma de abanico, y se vuelven más plumosas conforme ascienden en la planta.
  • Las flores, que salen en verano, son pequeñas y blancas, agrupadas en umbelas.
  • Los frutos del cilantro inmaduros tienen un olor desagradable muy característico y carecen del aroma especiado de los frutos maduros, siendo la mejor hora para recogerlos la primera de la mañana. CULTIVO DEL CILANTRO:
  • El cilantro es una de las plantas aromáticas más fáciles de cultivar en casa, ya sea en maceteros o en un rincón del jardín.
  • Luz: mucha ilurninación.
  • Crece bien en terrenos calcáreos y sueltos en zonas protegidas de los vientos.
  • No sobrevive en terrenos encharcados.
  • Se siembran las semillas de cilantro en hileras, a 30 cm unas de otras, poniéndolas a 1 cm de profundidad; a más profundidad no germinan pues necesitan claridad. A las tres semanas brotan las plantas.
  • Cuando están crecidas, se escardan y se dejan 12 cm entre cada planta, Es necesario escardar a menudo hasta que las hojas alcancen las de la planta próxima, Va muy bien abonada con potasio, pero, al contrario, el nitrógeno es mortal.
  • Es conveniente, si se ha abonado con estiércol, esperar un año para sembrar el culantro.
  • Al final de temporada, se dejan secar sus pequeñas flores en la matita y luego se cosechan las semillas, que se guardan limpias y bien secas en papel de aluminio hasta la próxima temporada.
  • Esta planta anual de exterior se cultiva facilmente de semillas plantadas al exterior al final de la primavera.
  • RECOLECCIÓN DEL CILANTRO
  • Los frutos del cilantro se recogen poco antes de madurar, cuando la superficie de éstos tiene un color marrón-rojizo. Para ello se cortan las plantas, en días nublados, en la mañana o en la tarde.
  • Se hacen manojos y se ponen a secar.
  • Si se dejan secar en el campo se pierden las semillas ya que se desprenden fácilmente.
  • La planta fresca de cilantro tiene un olor bastante desagradable, pero con la desecación se vuelve agradable y su sabor se hace aromático; sabe a naranja y salvia.
  • Recoja las semillas de cilantro tan pronto comiencen a madurar, y cubra los tallos con bolsas de papel para secar las semillas.
  • Las hojas no se secan bien, pero pueden congelarse.
  • Hinojo:
Nombre científico o latino: Foeniculum vulgare . Nombre común o vulgar: Hinojo, Fenollo, Hierba santa, Hinojo de Florencia Familia: Umbelliferae (Umbelíferas). Origen: el hinojo es originario del sur de Europa. Hierba perenne o bienal de 1,5 m o hasta 2,5 m de altura. Toda la planta de hinojo desprende un fuerte aroma. Follaje plumoso verdeazulado. Hay variedades de hinojo con color bronceado (púrpura) Las flores forman umbelas de florecillas amarillas. Los frutos son ovoides y oblongos. CULTIVO DEL HINOJO:
  • Se ven crecer los hinojos en campos baldíos, laderas pedregosas, bordes de caminos, etc.
  • Prefieren un suelo bien drenado, tiene aversión por la arcilla pesada.
  • Luz: al hinojo le gusta estar en una situación soleada.
  • No se debe plantar junto al eneldo ya que pueden hibridar con la resultante pérdida de sabor de ambos. Tampoco cerca de cilantro, alcaravea, fríjoles, tomates o colirrábano, porque no florecerá ninguna de ellas.
  • El hinojo no crece en la cercanía del ajenjo ya que este dificulta su germinación.
  • Aunque puede sembrar semillas en primavera es más fácil comprar una planta cultivada en maceta en un vivero especializado.
  • Una vez establecido, es preciso dividirlo cada 3 ó 4 años.
  • RECOLECCIÓN DEL HINOJO
  • Los brotes de hinojo se recogen nada más empieza a aparecer la planta, a finales de invierno o principios de primavera.
  • La recolección de los bulbos se inicia a partir del otoño, prolongándose hasta el invierno.
  • Los frutos de hinojo se recogen a final del verano o principios de otoño (en el Hemisferio Norte, septiembre y octubre).
  • Se recolecta silvestre y cuanto más calor hace más fragante es su perfume.
  • Recoja las hojas en verano según sus necesidades; si el lugar está expuesto entutore la planta y corte algunos de los brotes más altos para mantener un suministro continuado de hojas nuevas. Se conserva el hinojo luego en la nevera.
  • Tanto las flores como los racimos de semillas de hinojo se secan colgando la planta con los tallos hacia arriba.
  • Laurel: Nombre científico o latino: Laurus nobilis Nombre común o vulgar: Laurel, Llorero, Laurel de condimento, Laurel de España, Laurel del Mediterráneo Familia: Lauraceae. Origen: Se extiende por todo el área mediterránea hasta Asia Menor. Arbusto perennifolio que con los años se convierte en un árbol de hasta 15 m. Corteza lisa de color grisáceo. Las ramas son erectas y forman una copa muy densa. Las hojas de laurel son brillantes y muy aromáticas, tienen forma de óvalo puntiagudo y miden 10 cm de largo. En la antigüedad clásica (Grecia y Roma), las coronas de laurel trenzado eran símbolo de victoria y gloria. El fruto parece una oliva pequeña negra. De él se extrae una sustancia muy aromática constituida por 'pineo' y 'cineol' que se utiliza en farmacología.
  • Las flores, que salen al final de la primavera, son pequeñas, amarillas y más bien insignificantes.
  • Las hojas duran mucho tiempo como elementos decorativos en estado fresco y combinados con coronas, ramos, y trenzas culinarias.
  • Una infusión de las hojas combate la flatulencia.
  • Las hojas secas se desmenuzan para los popurríes.
  • CULTIVO
  • Fácil de cultivar en tiesto, no requiere especiales cuidados.
  • Necesita un lugar protegido de las heladas.
  • Conviene plantar los árboles jóvenes en primavera; prefieren un suelo rico, bien drenado y un lugar resguardado y con sol.
  • Los inviernos severos podrían matarlos si están demasiado al descubierto.
  • Por esta razón, el laurel suele cultivarse junto a una pared, o bien en macetas o tinas.
  • Los árboles suelen recortarse en formas artísticas, como la tradicional esfera, y son elementos decorativos habituales en porches, terrazas e interiores.
  • Se multiplica fácilmente con esquejes, que se plantan en verano.
  • Las hojas se recogen, para utilizar frescas, todo el año.
  • Si se quieren secar se cortan pequeñas ramitas o las hojas, principalmente en otoño.
  • Para secar las hojas, simplemente basta con colgarlas en ramos en un lugar cálido y seco.
  • Las hojas adquieren un sabor y aroma más pronunciado si se ponen a secar en la oscuridad, sin que se vuelvan pardas.
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martes, 7 de octubre de 2008

Especial Clasificación según su estilo: Doble tronco (Sokan)(X)

Especial

  • Varios troncos en una única base: Se trata de estilos en los que varios troncos se encuentran unidos a un mismo sistema de raíces. Estos estilos presentan algunas ventajas técnicas frente a las agrupaciones de árboles individuales a la hora de afrontar su mantenimiento por el hecho de ser lo que son; por ejemplo es más fácil su trasplante, presentan las mismas características de corteza, coloración etc., y la brotación primaveral es casi simultánea. La principal desventaja es que no se puede elegir las posiciones relativas de los diferentes troncos.

  • Doble tronco (Sokan):En China o Japón este estilo recibe el nombre de 'padre e hijo' o 'madre e hija', dado que normalmente uno tronco predomina sobre el otro que, situado muy cerca, da la impresión de estar protegido o dominado por el mayor.El material elegido puede ser un doble tronco natural, o un árbol que presente una rama muy baja que pueda ser orientada como un nuevo tronco. Lo que si se debe tener en cuenta en ambos casos es que la unión de los dos troncos debe producirse lo más baja posible, a ser posible a nivel del suelo, formando un ángulo agudo. Uniones muy abiertas tienden a dar la impresión de árboles no plenamente relacionados.

  • Otro método para crear este tipo de ejemplares es unir por la base dos árboles de características muy similares, con puntos atractivos, pero que adolezcan de alguna deficiencia o falta de ramas en alguno de sus lados. Si la unión se realiza correctamente, con el paso del tiempo resultará imperceptible.Un punto a tener en cuenta es que las alturas y grosores deben ser marcadamente diferentes, siendo el árbol más alto también el más grueso. Además, tal y como ocurriría en la naturaleza, el árbol menor se inclinaría hacia fuera, tratando de sortear la sombra creada por el más alto. A pesar de todo, el movimiento de ambos suele ser muy similar, puesto que a fin de cuentas han crecido en el mismo entorno.

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Flores Césped: Cultivo

Flores Sin duda, el césped es la base y parte principal del cualquier jardín, ya sea privado o público. Por ello, no hay que olvidar su importancia a la hora de dar forma al espacio y hay que conocer algunas de sus características, con el fin de plantar el más adecuado y de hacerlo convenientemente. Además, no se debe pasar por alto la importancia decorativa de este elemento, que crea zonas ideales para la colocación de flores o plantas. Asimismo, proporciona una base suave y blanda con el fin de que se convierta en espacio acogedor y zona para el juego de los más pequeños. No obstante, éste suele ser el elemento menos cuidado del vergel, a pesar de su gran utilidad y de que no requiere excesiva atención. En la mayoría de los casos, el único tratamiento que recibe es ser cortado habitualmente. Tipos de césped: El césped es un tipo de hierba, de las cuales existen en el mundo unas mil clases conocidas. No todas éstas son empleadas como césped, ya que deben ser capaces de soportar los habituales cortes y de formar una tupida alfombra y una cubierta densa. Dependiendo del objetivo con el que se plante, se empleará una u otra clase, aunque normalmente se suelen efectuar mezclas entre diferentes hierbas para obtener ejemplares satisfactorios. El césped de jardín, a excepción de aquel que se encuentra recién plantado, se verá enseguida invadido por las especies de hierbas nativas de cada zona. Para evitarlo, se debe seguir una estricta rutina de cultivo, sobre todo cuando el césped se planta con una función ornamental. Hay varios tipos, que son los más utilizados en la elaboración de jardines.:
  1. El primero de ellos es el denominado césped de manzanilla, particularmente apropiado para zonas de pequeño tamaño, donde el suelo sea seco y arenoso. Se caracteriza por sus hojas aromáticas que forman una tupida cubierta en el suelo.
  2. Por otro lado, se encuentra el tomillo silvestre, un césped que sólo requiere una poda anual, que ha de hacerse tras la floración.
  3. Por su parte, la Camomilla es una planta que posee las hojas estrechas y unas flores anchas y blancas similares a las margaritas.
  4. Para zonas de clima seco es muy útil el trébol blanco u holandés, que proporciona una hermosa cubierta verde que no amarillea ni en las épocas más secas. El trébol elabora una cubierta muy verde de fácil mantenimiento, pero necesita un suelo alcalino para prosperar.
  5. Sin embargo, según los expertos en el tema, la variedad más conveniente es el Treneague, que no suele florecer pero que es excesivamente útil por no requerir apenas corte.

Antes de plantar lo primero que hay que hacer:

  1. Preparar correctamente la zona en la que se vaya a hacer, con el fin de que el suelo se encuentre en óptimas condiciones. Así, si el césped se va a sembrar por primera vez en esa superficie, conviene que se encuentre a cielo abierto o, de lo contrario, no tener más de medio día de sombra en verano, porque no crecerá con la fuerza necesaria.
  2. Cuando la capa del suelo contenga excesiva arena o yeso, se debe enriquecer aplicando una capa de entre tres y cinco centímetros de turba o musgo.
  3. Si el suelo es suficientemente rico, esto no es necesario, pero tampoco está de más, ya que la aplicación de fertilizantes siempre es positiva para el césped.
  4. El siguiente paso a realizar es comprobar la nivelación del terreno, así como el drenaje, para posteriormente rastrillar la tierra hasta una profundidad de unos quince centímetros, procurando eliminar todos los terrones. Esta preparación del terreno se puede efectuar durante todo el año, menos cuando el suelo se encuentre mojado o embarrado.

Plantación:

  1. Una vez que se hayan realizado los pasos de preparación del terreno es conveniente proceder a la siembra, que se puede llevar a cabo, igualmente, en cualquier época del año, excepto en invierno. No obstante, se indica el otoño como mejor momento, ya que las lluvias de esta temporada favorecerán el desarrollo de la hierba.
  2. En cuanto a las semillas, cabe destacar que son muy pequeñas, por lo que no conviene sembrar cuando haga viento y asegurarse de que el suelo se encuentre levemente húmedo.
  3. Las semillas se deben administrar generosamente para que el césped sea capaz de cubrir todo el suelo, pero el exceso de semillas puede provocar que los plantones se pudran. Así, en suelos bastante fértiles se debe aplicar treinta gramos por metro cuadrado, mientras que en suelos más pobres hay que aumentar esta cifra hasta sesenta gramos
  4. El mejor método para sembrar consiste en colocar cuerdas tensadas a una distancia de un metro entre ellas.
  5. Posteriormente, se preparan pequeños montones de treinta gramos con las semillas y se marca en el suelo la superficie que corresponde a un metro cuadrado.
  6. Finalmente, hay que distribuir las semillas de forma regular. Una vez sembrado, conviene rastrillar el suelo para ayudar a las semillas a penetrar en la tierra.
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lunes, 6 de octubre de 2008

Especial Hierbas arómaticas:cultivo ciboulette o cebollino- Perifolio

Especial Nombre científico o latino: Allium schoenoprasum Nombre común o vulgar: Cebollino, Ciboulette, Puerro-junco, Cebolleta, Cebollino francés, Ajo pardo, Ajo morisco, Ajo de España, Ajo moruno Familia: Liliaceae (Liliáceas). Origen: originarios de las regiones frescas del norte de Europa. El cebollino crece a partir de un bulbo, formando matas.

Posee unas hojas cilíndricas y huecas semejantes a las de hierba, que alcanzan una altura de 25 cm.

Hojas de color verde oscuro brillante con forma de espada.

  • Las flores, que salen durante uno o dos meses en pleno verano, forman cabezuelas redondas, de color lila oscuro o rosa, muy atractivas.
  • Es una planta perenne hermosa y a veces se cultiva como una planta de bordura puesto que produce plantas parecidas al clavel silvestre.
  • Los cebollinos ya eran cultivados por los chinos hace 5.000 años, que los utilizaban no sólo para cocinar, sino también en medicina como antídoto para venenos y como remedio para hemorragias.
  • Es el miembro de sabor suave de la familia de las cebollas.
  • Sus tallos, parecidos a hierba, pueden cortarse desde finales de invierno hasta principios de otoño y se usan para dar sabor a numerosos platos.
  • CULTIVO
  • Dejar una distancia de 25 cm entre las matas.
  • Luz: crece bien en lugares sombríos, aunque tolera el sol directo.
  • Se necesita un terreno calcáreo, rico en humus y algo húmedo.
  • El ciboullette es una planta vivaz resistente al hielo.
  • El ambiente ideal es un suelo húmedo.
  • Riegue las plantas periódicamente.
  • Se puede sembrar en semillas en pequeños grupos a 20 cm de distancia entre sí, o en hileras de igual distancia.
  • Aunque los cebollinos pueden obtenerse a partir de semillas sembradas a finales de invierno, es más fácil plantar ejemplares cultivados en maceta en primavera o en otoño.
  • Los cebollinos crecen varios años, normalmente 3. Se pueden tener plantaciones de más de 10 años sin que disminuya su crecimiento.
  • Lo más frecuente es plantar los bulbos en primavera en pequeños grupos.
  • Se cultivan muy bien en macetas, y son una buena opción para un macetero en el alféizar de la cocina.
  • Si se desea tener cebollinos en invierno, se desentierran a principios de otoño (octubre) y se dejan secar, plantándolos en tiestos, que se colocan en un lugar soleado, manteniéndolos húmedos.
  • Protegidas mediante una campana de cristal pueden cosecharse durante nueve meses del año.
  • Corte las hojas herbáceas a 1 cm por encima del nivel del suelo si desea emplearlas en preparaciones culinarias; no recorte nunca los ápices ni tampoco deje que los capullos se abran si desea un suministro regular de hojas
  • Pueden sembrarse semillas a finales de primavera o finales de verano, u obtener nuevas plantas mediante división de matas a mediados de primavera.
  • RECOLECCIÓN:
  • Se recogen por encima del bulbo, cortando hojas y tallos a un tercio de su altura, antes de que alcancen su pleno desarrollo, desde la primavera hasta el otoño.
  • No se utilizan los tallos florales.
  • Se puede conservar fresco, en un vaso con agua, varios días, pasados los cuales se marchita y se pone amarillo.
  • Si se desea secar se corta en trocitos de 5 mm de largo y se dejan en un lugar bien ventilado.
  • Al secarse pierden casi todo su aroma, por eso en la cocina se usan sus picantes hojas verdes cilíndricas frescas. Perifollo:
  • Nombre científico o latino: Anthriscus cerefolium
  • Nombre común o vulgar: Perifollo, Cerefolio, Perifolio
  • Familia: Umbelliferae (Umbelíferas).
  • Origen: Oriente Medio, el sur de Pusia y el Cáucaso.
  • Está emparentado con el perejil con el que se confunde a menudo.
  • Hierba anual de 50 cm hasta 80 cm de altura.
  • Está cubierta de pelos, aromática.
  • Posee unas hojas planas, de encaje, con un suave aroma anisado y de color verde claro, que se tornan marrones rojizas cuando la planta madura.
  • Florece desde finales de primavera y en verano, produciendo umbelas planas cargadas con flores blancas menudas.
  • Las hojas frescas constituyen un delicado componente para los arreglos florales y para los ramos de flores, puesto que tanto las flores como los semilleros proporcionan un bello contraste de formas muy definidas.
  • CULTIVO
  • Es una planta anual de exteriores, facil de cultivar.
  • Prefiere un terreno húmedo, sombreado, que debe regarse abundantemente.
  • El perifollo puede cultivarse fácilmente a partir de semillas plantadas a comienzos de la primavera o al final del verano en el lugar donde vaya a crecer; un macetero o una jardinera son lo más adecuado.
  • Es de crecimiento rápido, por lo que si se quiere usar fresco se debe plantar cada 2 semanas.
  • En zonas frías no conviene plantarlo antes de marzo (Hemisferio Norte).
  • Las siembras sucesivas darán una buena cosecha para invierno.
  • Se siembra en surcos, a 10 cm unos de otros. A las 6-8 semanas ya se puede cortar.
  • Si queremos obtener semillas los surcos se separan hasta los 25 cm.
  • Es conveniente aclarar las hileras y dejar 15 cm entre las plantas.
  • RECOLECCIÓN
  • Para uso fresco se cortan las hojas, según necesidades.
  • Para el uso seco se cortan hojas y tallos a una altura de 10 cm, se secan en lugares bien ventilados y se guardan en tarros bien cerrados.
  • El perifollo seco pierde mucho de su aroma, por lo que se recomienda su uso fresco.
  • Si deseamos coger semillas, se cortan los tallos cuando éstas comienzan a tener un color marrón.
  • Los tallos, con semillas, se cortan por la mañana temprano. Se atan en manojos y se cuelgan en un lugar bien ventilado. Después se golpean para liberar las semillas.
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domingo, 5 de octubre de 2008

Especiales Bosque de hayas, evolución

Especiales
Esta es la historia de los quebraderos de cabeza hasta dar una mínima forma a un bosque de hayas (Fagus sylvatica). Se empezó con 5 plantones de haya y con una bandeja poco artística. Pero sobre todo no había ningún criterio de diseño. Algo como esto.
Con el tiempo, se aprecia que el diseño no se ajusta a los cánones y se va poco a poco modificando el número de arboles, la disposición, etc. Evidentemente tampoco es lo ideal en este diseño.


Nos hacemos con una bandeja adecuada y además de los árboles pretendo colocar algunos elementos que le den consistencia al conjunto. Un par de piedras y posteriormente alguna planta de acento para crear efecto de sotobosque.

Lo primero colocamos las piedras. Para unirlas a la bandeja uso masilla epoxi, que es muy adecuada para que la piedra queda perfectamente fijada. Esta masilla es inocua para los arboles.

Aprovechamos algunas hayas de la bandeja antigua con la ventaja de que forman un grupo por las raices con lo que solo tengo que podar las raicillas sobrantes del total del cepellón. Otros hayas son plantones que por 1 euro la pieza se pueden conseguir en viveros.

La idea es colocar 3 grupos de árboles en la composición uno de 3, otro de 5 y otro de 7, todos ellos impares entre sí, que a la vez hacen impar también el total. Separados por las piedras para dar sensación de profundidad.


Se añade alguna planta para crear aspecto de "sotobosque" tipico de un bosque de hayas. Del tipo musgo y "echeveria derenbergii".

Visión de conjunto del resultado final. El sustrato lleva akadama y mantillo al 50%. Es febrero de 2006, esperaremos a la primavera.

Vista desde arriba del mismo conjunto. La bandeja mide 49 cm de largo, 6 de profundidad y 20 de ancho.

Unos meses después el bosquecillo está así. Aún queda mucho por hacer, hay que reducir la hoja poco a poco densificar el ramaje, .. etc., pero poco a poco va cogiendo la forma adecuada.


Otoño 2006, la hoja tomando esos tonos amarronados.

Primavera de 2007, el sotobosque con las plantas de acento ha crecido. Los árboles han desarrollado ramajes secundarios y hasta terciarios. Hay que seguir pinzando para que se reduzca más el tamaño de las hojas.

Detalle del sotobosque.




sábado, 4 de octubre de 2008

Hierbas Arce palmatum, evolución

Hierbas
Cuando se compró este arce (acer palmatum) en un vivero era un plantón con una forma muy rara, dos ramas en forma de 'v', una maraña de ramas ..... tenía tronco bonito, pero las ramas eran desconcertantes.



Se hizo una poda drástica, pero seguía quedando una forma de "tirachinas" antiestética total.




Se suprime la rama de la izquierda y cambiar el ángulo de plantado para intentar formar el árbol a partir de la rama de la derecha. Ahora está transplantado en una maceta de entrenamiento.

Ese verano el ramaje está como se ve al dejarse crecer libremente.

El invierno siguiente se le poda más, se deja tal como se ve con un ramaje básico y se alambra. Un consejo, cuidado con dejar el alambre más de 6 meses puesto que el arce crece muy deprisa y pueden quedar las marcas del alambre.




El árbol va cogiendo la forma que se pretende poco a poco.



Se ha defoliado y está como se vé (ahora tiene las hojas más pequeñas y las ramas más finitas. Todavía queda mucho camino, pero haber conseguido este cambio en 1 año y medio no está mal.



3 meses después.


Se le transplanta a una maceta de entrenamiento para que engrose un poco y se le corta el ápice para corregir las ramas de la parte alta. El ángulo de plantado que se vé va a ser el que se le dé en el próximo transplante, y quizás con maceta de bonsai incluido.




miércoles, 1 de octubre de 2008

Especial Abono para el Bonsái

Especial Carencias

En ocasiones pueden darse situaciones de carencia de uno o varios de estos elementos, pues es posible que no se encuentren en cantidad suficiente en el sustrato o que, por el motivo que sea, no resulten accesibles para la planta en ese momento. Las causas que pueden llevar a un elemento a no ser accesible para la planta son bastante variadas, pudiendo ir desde un PH inadecuado en el sustrato, hasta que la simple falta de otro elemento impida su correcta absorción.
En cualquier caso conviene estar siempre atento a los síntomas mostrados por la planta y actuar de inmediato aportando un extra del elemento problemático, o del conjunto de ellos, si no se desea poner en peligro el árbol.

Repasando la lista de elementos esenciales tomados del sustrato (los elementos obtenidos de la atmósfera no presentan estos inconvenientes pues siempre se encuentran disponibles), podemos clasificar las siguientes tipologías:

Nitrógeno:
El síntoma más evidente de una carencia de nitrógeno es una clorosis general por toda la planta, pero especialmente más acusada en las hojas viejas e inferiores. Por clorosis se entiende una falta de clorofila apreciable en unos tonos de verde mucho más claros en las hojas, llegando incluso a volverse completamente amarillas.
En los casos más graves las hojas amarillean para luego quemarse y caer. Las hojas jóvenes permanecen verdes más tiempo ya que todavía pueden obtener ciertas cantidades de nitrógeno procedentes de las hojas más viejas. También puede darse el caso en algunas especies de que aparezca una coloración púrpura como resultado de la acumulación de pigmentos de antocianina.
Por el contrario, un exceso de nitrógeno se manifiesta en un follaje abundante, de color verde oscuro con hojas de gran tamaño y un sistema radical muy reducido, algo nada deseable en bonsái. Entre otras cosas porque puede llegarse a la situación de que las raíces sean incapaces de aportar el agua necesaria por toda la masa de follaje desarrollado. La floración y fructificación también suele verse retardada si existe un exceso de nitrógeno.

Los suelos suelen presentar carencias de nitrógeno con una mayor frecuencia que de cualquier otro elemento. Buena parte del nitrógeno presente en el suelo se encuentra en forma de compuestos orgánicos poco aprovechables por la planta, es tarea de un cierto tipo de bacterias descomponer estos compuestos para liberar el nitrógeno en dos formas iónicas fácilmente asimilables por la planta: nitrato y amonio. Estas formas iónicas se absorben y utilizan de forma muy rápida, entre otras cosas porque se disuelven con relativa facilidad, pero también hay que tener en cuenta que son retenidas por el sustrato con una cierta dificultad por lo que los sucesivos riegos arrastran buena parte de ellos. De todas formas el nitrógeno de origen orgánico es el más indicado para su uso en bonsái ya que actúa con una mayor lentitud y permanece en el sustrato por mas tiempo.
El nitrógeno así obtenido nitrógeno se utiliza como materia prima en multitud de compuestos por lo que suelos pobres en este elemento provocarán un lento desarrollo general de la planta. Además se trata de una sustancia necesaria para que la planta pueda llegar a utilizar los fosfatos contenidos en el suelo, lo cual incrementa aun más su importancia.

Fósforo:
Un síntoma característico de la deficiencia de fósforo es el enanismo que presentan estas plantas, al mismo tiempo que las hojas presentan un color verde oscuro. También resulta factible la aparición de pigmentaciones rojizas por la acumulación de antocianinas. Las hojas más antiguas adquieren una coloración café antes de morir.
En general la falta de fósforo dificulta el crecimiento y la madurez de la planta. Se trata de un elemento presente en numerosas proteínas, especialmente en áreas de rápido crecimiento como por ejemplo las puntas de las raíces, yemas, frutos, etc.
Un exceso de fósforo acelera los procesos de maduración y hace que la raíz se desarrolle en una mayor proporción que la parte aérea.

Por importancia se trata del segundo elemento limitante, tras el nitrógeno, en los suelos. Se suele presentar en dos formas iónicas distintas que se absorben a velocidades, la proporción de cada una vendrá marcada por el PH del sustrato lo que en resumidas cuentas hace que en suelos ácidos su absorción sea más rápida que en otros de PH más básico.

Potasio:
Los síntomas de carencias de potasio aparecen antes en las hojas más antiguas, en forma de una ligera clorosis rodeando a zonas necrosadas de color oscuro. Esto es así ya que se trata de un elemento que se transporta desde zonas más antiguas, donde se acumula, hasta las zonas en crecimiento cuando surge la necesidad. Estas zonas necrosadas son porciones de tejido muerto que aparecen con una mayor frecuencia en las puntas y bordes de las hojas, y entre las nervaduras de éstas. Otro síntoma es la presencia de tallos débiles que resultan fácilmente dañados por la acción del viento o la lluvia. Una escasa producción de flores y frutos suele ser también sintomática.

Es la tercera deficiencia más común en los suelos detrás de las dos anteriores. El potasio es un elemento esencial en los procesos de respiración, fotosíntesis y división celular, además de ser uno de los elementos que ayudan a mantener la turgencia en la planta. Actúa de catalizador para que otros elementos puedan realizar sus trabajos, además de ser un elemento que ejerce un cierto control sobre el nitrógeno evitando crecimientos frondosos y blandos en exceso. También contribuye en la formación de clorofila.

Azufre:
Un síntoma típico de su falta es una clorosis general en la hoja, incluyendo venas, generalmente empezando por las más jóvenes. El sistema radical suele debilitarse bastante ante carencias de azufre.
Las hojas también pueden absorber azufre a través de los estomas en forma de dióxido de azufre en estado gaseoso. Este compuesto es un subproducto habitual de determinados tipos de combustión que resulta bastante contaminante, pues al ser absorbido inicia toda una serie de procesos químicos que acaban por inhibir la fotosíntesis y por destruir la clorofila. Aparece lo que comúnmente se denomina "Lluvia ácida".

A diferencia de los anteriores, las raíces toman solo las cantidades de azufre que necesitan dejando el resto para ser lavado por el agua de riego. En realidad suele ser poco frecuente encontrarnos con deficiencias de azufre ya que abunda en la mayoría de los suelos. Es un elemento que forma parte de gran cantidad de proteínas.

Magnesio:
El magnesio es uno de los elemento involucrados principalmente en la formación de moléculas de clorofila. Por lo que el primer síntoma que se produce en ausencia de magnesio es una clorosis en las hojas mas viejas, concretamente entre sus venas, ya que por motivos todavía no de demasiado claros las células situadas en los haces vasculares retienen la clorofila durante más tiempo.

Calcio:
Las carencias aparecen primero en los tejidos más jóvenes, tanto en raíces, tallos como hojas, en forma de tejidos retorcidos y deformados. Es un elemento muy importante en la formación de las paredes celulares, además de en la distribución de azúcares, responsable en buena medida de un vigoroso crecimiento de raíces y ápice. Actúa también como catalizador facilitando la disponibilidad de otros elementos como el fósforo y el potasio.

En la mayoría de suelos suelen existir cantidades suficientes de este elemento como para que no se produzcan carencias, aunque en suelos ácidos con abundantes lluvias o riegos puede llegar a ocurrir. Sobretodo si se usa agua osmotizada.

Hierro:
Las plantas con carencia de hierro presentan también una acusada clorosis entre las venas de la hoja, pero a diferencia de lo que ocurría con el magnesio esta clorosis aparece primero en las hojas más jóvenes. En caso de una grave deficiencia de hierro toda la hoja puede acabar amarilleando o incluso llegando a tomar una coloración blanquecina con amplias zonas necrosadas. En realidad lo que sucede es que las carencias de hierro inhiben la formación de clorofila, a pesar de que este no forma parte de la molécula de clorofila en sí.

Se trata de un elemento que en ocasiones se cataloga como macronutriente a pesar de que se requiere únicamente en cantidades muy reducidas. En suelos básicos, o incluso neutros en determinadas circunstancias, el hierro puede encontrarse bloqueado en el sustrato convirtiéndose en inaccesible para la planta que acabará desarrollando carencias. Excesos de fosfatos, metales pesados, mal drenaje e incluso exceso de riego pueden llevar a esta desafortunada situación.

Cloro:
A pesar de que es relativamente raro que se produzcan carencias de este elemento, pues el cloro se encuentra presente en agua y sustratos gracias a su gran solubilidad, e incluso es arrastrado por el viento, los síntomas de una falta de cloro son: escaso crecimiento, marchitamiento, aparición de zonas con clorosis y tejidos necrosados. Las raíces disminuyen su longitud al tiempo que se hacen más gruesas y en ocasiones las hojas pueden adquirir tonalidades marronosas.

El cloro es uno de esos elementos que la planta va a tomar en grandes cantidades, hasta cien veces más de lo que realmente necesita. Una de sus funciones principales es la oxidación del agua, es decir la ruptura de la molécula de agua llevada a cabo durante el proceso de fotosíntesis.

Manganeso:
A pesar de que no sea una carencia de las más frecuentes, algunos síntomas son manchas de tejido muerto y clorótico dispersas por la hoja.

Se trata de un catalizador de gran importancia para el metabolismo vegetal. Contribuye a la asimilación del dióxido de carbono y a la acción de diversos enzimas.

Boro:
Las carencias de este elemento no son nada habituales aunque en ocasiones se producen patologías relacionadas con la descomposición de tejidos internos. Los síntomas son de lo más variado dependiendo de la edad y la especie, pero tienen en común una falta de crecimiento general de toda la planta, aunque en ocasiones también puede producir anormalidades en el desarrollo.

Su función la verdad es que todavía no se ha determinado con precisión. Se absorbe casi siempre en forma de ácido bórico sin disociar y su distribución por los tejidos es algo lenta.

Zinc:
Su carencia con frecuencia se manifiesta en forma de hojas muy pequeñas, y una notable disminución en el desarrollo de los internudos. En ocasiones se produce una cierta clorosis que indica que el zinc toma parte en los procesos de formación de clorofila, o por lo menos impide su destrucción.

El zinc se absorbe muy a menudo en forma de quelatos de zinc. Se trata de otro catalizador en el metabolismo del planta siendo importante en los procesos de respiración. También es muy posible que participe en la formación de hormona de crecimiento, auxina, por lo que su falta sería la responsable del poco desarrollo de tallos e internudos. Al mismo tiempo el zinc forma parte de multitud de enzimas necesarias para el buen funcionamiento de la planta.

Cobre:
La falta de cobre se aprecia por unas hojas jóvenes de un verde oscuro, deformadas y arrugadas y en ocasiones con rastros de necrosis.

Se trata de un elemento que se necesita en cantidades muy pequeñas, así que es realmente raro encontrar deficiencias de cobre. A pesar de todo es una posibilidad a tener muy en cuenta incluso en plena naturaleza ya que, por ejemplo, muchos suelos en Australia son extremadamente pobres en cobre, además de otros micronutrientes como el zinc, el molibdeno, etc.. También es importante tener en cuenta que hay que ser muy cuidadoso con los aportes extra de cobre pues rápidamente pueden alcanzarse los niveles de toxicidad. En realidad el margen entre la carencia y la toxicidad por exceso es muy estrecho para este elemento. El cobre se encuentra presente en diversas enzimas y proteínas.

Molibdeno:
Los síntomas de su falta pueden ir de una clorosis en la parte de la hoja situada entre las venas de las hojas más viejas, o incluso en pleno tallo, avanzando hasta las hojas más jóvenes, hasta el desarrollo de hojas retorcidas y deformes.

Realmente se sabe muy poco sobre como es absorbido o como se procesa en el interior de las células de las plantas, quizá por el hecho de que sea un elemento utilizado en cantidades traza, es decir, en cantidades realmente minúsculas. Parece jugar un papel en los procesos relacionados con el nitrógeno. Es quizá el elemento necesitado en menor cantidad de todos los listados por lo que su carencia es algo realmente raro. A pesar de eso pueden llegarse a producir en suelos muy deficitarios en este elemento como son los australianos, al igual que pasaba con el cobre.

Níquel:
Se trata de un elemento esencial que forma parte de determinadas enzimas necesarias para evitar la excesiva acumulación de urea en los tejidos vegetales. Las extremas carencias de este elemento provocan una acumulación de urea tal que las puntas de las hojas llegan a necrosarse ya que la enzima encargada de su eliminación no puede formarse. Cultivando en ambientes muy pobres en níquel puede llevar a la situación de que las semillas se conviertan en no viables siendo incapaces de germinar.

La mejor forma de evitar problemas de carencias es evitarlas en la medida de lo posible. Para ello hay que empezar cuidando el sustrato en que se planta: su capacidad de drenaje, de intercambio iónico, su composición, etc. Seguidamente se debe cuidar también el agua de riego. Esta debe ser lo más pura posible, pues cualquier sustancia extraña que transporte se irá acumulando en el sustrato y puede llegar a dificultar la absorción de algunos elementos esenciales, aunque solo sea por el simple método de modificar las condiciones del sustrato. Y finalmente debe prestarse especial atención a aquellos elementos que se añadan deliberadamente al sustrato, ya sea en forma de abonos, ya sea en forma de complementos: los excesos pueden ser tanto o más problemáticos que las carencias.En general se suele recomendar el uso de abonos de origen orgánico ya que dado su forma de funcionamiento, deben ser descompuestos por bacterias, el aporte de elementos es pausado y muy variado. Se evitan así los riesgos de sobredosis o de carencias de aquellos elementos que no vayan incluidos en la fórmula del abono químico utilizado. También es cierto que en ocasiones es útil, o incluso recomendable, el uso de abonos químicos. Precisamente ante situaciones de carencias concretas puede ser una forma rápida de solventarlas, siempre que el abono contenga el elemento problemático, claro está. Además de proporcionar un elemento de control más sobre la planta, como por ejemplo los abonos libres de nitrógeno usados de cara al otoño. En cualquier caso siempre se debe ser muy cuidadoso con el uso de estos abonos químicos pues un error en la dosis puede resultar fatal para la planta. Y además hay que tener presente que uno puede cultivar perfectamente usando casi exclusivamente abonos orgánicos, mientras que no siempre es posible decir lo mismo de los químicos. Como casi siempre se debe buscar un compromiso. Un equilibrio.


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